¿Hacia una masificación del teletrabajo?

El trabajo es un elemento esencial de la supervivencia humana. Durante años, el mundo solo ha conocido una forma de trabajar, el modelo occidental. Esta concepción del trabajo se enfrenta a una ola de modernización. Aquí es donde entra el teletrabajo. Habiendo seducido ya a muchos empresarios y trabajadores, el teletrabajo sigue siendo desconocido para algunos y debe ser repensado para otros. Descubra más a través de este artículo.

¿Qué es el teletrabajo?

Etimológicamente, teletrabajo significa realizar una actividad profesional a distancia. En el sentido legal, se entiende como una administración del trabajo que implica para el empleado trabajar fuera de las instalaciones de la empresa, aunque esta actividad se pueda realizar allí, de forma continuada en condiciones enmarcadas por un contrato de trabajo con la ayuda de medios tecnológicos adecuados, como soluciones de VoIP, plataformas colaborativas y herramientas de gestión de proyectos.

El teletrabajo es, por tanto, una forma descentralizada de que el trabajador cumpla con sus obligaciones profesionales fuera del marco formal, realizando sus tareas a distancia. Suele hacerse desde el domicilio del trabajador. Sin embargo, un teletrabajador puede trabajar desde un espacio de trabajo compartido o en movimiento en casi cualquier parte del mundo.

Las ventajas del teletrabajo

El teletrabajo se considera ahora una revolución en la forma de organizar el trabajo. Parece abrir la puerta a una nueva forma de concebir la noción de trabajo. Y todo esto no está exento de ventajas.

Beneficios para el empleado

No cabe duda de que el teletrabajo ofrece multitud de ventajas a los empleados. El empleado es el principal beneficiario, lo que inevitablemente redundará en una mayor eficiencia en el trabajo. El objetivo a largo plazo es optimizar el crecimiento y la facturación de la estructura.

  • Trabajar cuando uno quiere: este es el sueño secreto y la aspiración de la mayoría de los trabajadores. Disponer de una flexibilidad real en los horarios de trabajo es una de las cosas que más atrae a los trabajadores. Los teletrabajadores pueden dividir sus tareas para tener tiempo de hacer otras cosas que son importantes para ellos. Este ahorro de tiempo puede permitirles aprender más habilidades y mejorar para ser más eficientes en su trabajo. Esta es la clave del éxito y de un equipo dinámico de trabajadores.
  • Trabajar sin miedo: el miedo a distraerse, el miedo a llegar tarde, el miedo a no estar para la familia… Son tantos los miedos que recaen sobre el trabajador hasta el punto de vivir bajo presión todo el tiempo. El teletrabajo parece ser la panacea a todo el estrés generado por las aprensiones laborales. Se acabó el miedo a llegar tarde porque trabaja desde casa. Se acabó el miedo a distraerse con los comentarios políticos o deportivos de los compañeros. Se acabó el miedo a perderse los momentos importantes de la vida familiar, ya que ahora está lo suficientemente presente con ellos.
  • Trabajar y ahorrar: ir al trabajo requiere un medio de transporte. Este aspecto es uno de los más comentados en la carrera por la descentralización del trabajo. El transporte es caro y costoso para el trabajador, por lo que todos sus ahorros se gastan en él. El teletrabajo lo remedia permitiendo al teletrabajador quedarse en casa para hacer su trabajo. Esto permite al teletrabajador ahorrar este dinero y transferirlo a otros gastos más esenciales.
  • Trabaja como estés: La ropa de trabajo no es realmente necesaria para quien trabaja en casa o en cualquier otro lugar que no sea el local del empresario. Casi roza lo ridículo. Trabajar con un atuendo informal sin tener en cuenta ningún código de vestimenta es una ventaja del teletrabajo. Los empleados pueden ahora cambiar sus trajes por pijamas y bragas.
  • Trabaje donde quiera: trabajar desde su cama, desde una isla o en algún lugar remoto es ahora posible. El teletrabajo rompe las barreras geográficas y ofrece a los teletrabajadores una apertura al mundo. Independientemente del lugar en el que se encuentre el teletrabajador, podrá cumplir con sus obligaciones profesionales y rendir con eficacia.
  • Trabajar y rendir: El rendimiento es solo el resultado final de todos los beneficios que ofrece el teletrabajo. Es la justa recompensa de un estilo de vida alejado de presiones, distracciones, limitaciones y barreras geográficas. Por lo tanto, el teletrabajador tiene todos los motivos para hacer su trabajo de forma más eficaz.
  • Trabajo y vida social: La mayoría de los trabajadores, tras una larga jornada laboral, están tan agotados que no pueden relacionarse con sus familias. Además, su vida social se limita a los fines de semana y a las escasas vacaciones. Este no es el caso del teletrabajador. El teletrabajador, gracias a la libertad de tiempo de la que dispone, puede planificar y organizar su jornada de forma que el trabajo, la familia y los amigos tengan su parte. Es el equilibrio entre el trabajo y la vida privada.

Beneficios para el empresario

  • Menos ausentismo y retrasos: Este es un corolario obvio del teletrabajo. Un empleado que no tiene que desplazarse al lugar de trabajo para trabajar no corre el riesgo de ausentarse del trabajo, y mucho menos de llegar después de la hora de trabajo prevista. Esto significa que un empleado no corre el riesgo de ausentarse por problemas familiares o de salud.
  • Más ahorro: qué mejor manera de que una empresa obtenga beneficios que ahorrando en artículos de alto coste. Entre ellos se encuentran los gastos de alquiler de oficinas, los gastos de limpieza, los gastos de transporte, etc. El teletrabajo es también una forma de reducir los posibles accidentes de trabajo o de tráfico de camino al trabajo.

Los límites del teletrabajo

Por supuesto, el teletrabajo también tiene sus inconvenientes. El empleado puede sentirse aislado. Al no poder comunicarse, se sienten aislados de los demás. Existe una necesidad real de interacción humana que el teletrabajo no satisface. Por otro lado, el empleado puede carecer de una verdadera organización. Abandonados a su suerte, sin ningún control real, los empleados pueden procrastinar o acumular enormes cantidades de trabajo sin entregar.

Buenas prácticas y herramientas necesarias

El éxito del teletrabajo requiere disponer de las herramientas adecuadas. Entre ellas: herramientas de comunicación, intercambio de documentos, gestión de proyectos y plataformas de colaboración.

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